No es una cifra. Son dos presupuestos.

Autor Efe Kamış · cofundador
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Referencia no se publica ninguna tarifa; el cálculo usa sus propios presupuestos
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No existe una única cifra correcta de metros cúbicos a partir de la cual compense el contenedor completo (FCL). El flete del grupaje marítimo (LCL) crece con el volumen; el del FCL es fijo por contenedor, pero cada opción tiene además gastos locales distintos, y son esos gastos los que de verdad desplazan el punto de equilibrio. Las respuestas del tipo «a partir de 13 m³, FCL» que circulan por internet engañan justo por eso: con la misma mercancía, dos presupuestos distintos sitúan el punto de equilibrio en sitios diferentes. La calculadora de abajo no da tarifas: toma los dos presupuestos que ya tiene y muestra dónde se cruzan.

Calculadora

Introduzca sus dos presupuestos: la tarifa LCL con los gastos locales por envío, y el total FCL por contenedor. Esta página no publica tarifas; las cifras son suyas. No se guarda ni se envía nada.

Por qué no hay un umbral único

Las dos curvas de coste se comportan de forma distinta. El LCL sube en línea recta con el volumen: cada metro cúbico de más se suma al flete. El FCL va por escalones: el precio no se mueve hasta que se llena un contenedor y da un salto cuando hace falta un segundo.

Donde se cruzan esas curvas está el punto de equilibrio. Pero dónde cae no lo decide solo el flete:

  • Gastos locales del LCL, por envío: manipulación en la terminal de destino, orden de entrega, desconsolidación y almacenaje. No dependen del volumen, así que desplazan hacia arriba toda la curva del LCL. Se pagan incluso en un envío pequeño.
  • Gastos locales del FCL, por contenedor: THC, orden de entrega y almacenaje propios, con un importe fijo para cada contenedor.
  • El volumen útil del contenedor, no su volumen interior. La pérdida de estiba, la disposición de los palés y el embalaje que sobresale hacen que, en la práctica, quepa menos (palés por contenedor).

La consecuencia: dos transitarios que presupuestan la misma mercancía pueden situar el punto de equilibrio en volúmenes distintos. «A partir de X m³, FCL» no es una regla, sino el resultado de un cálculo que alguien hizo una vez con su propia tarifa.

W/M: qué cifra se factura

El flete LCL se cobra por W/M (weight or measurement, peso o volumen): se comparan el volumen y el peso, y se factura el mayor. En marítimo, la equivalencia habitual es 1 m³ ↔ 1000 kg, pero no es una regla universal: el divisor y la unidad mínima dependen de la tarifa del transportista; el detalle y los contraejemplos están en CBM, LDM y peso tasable.

El efecto práctico: la mercancía pesada y compacta sale más cara en LCL de lo esperado, porque la factura se calcula con el peso y no con el volumen. La calculadora de arriba lo hace por usted: pasa el peso a toneladas, lo compara con el volumen y toma el mayor.

Hay también un mínimo de W/M: la mayoría de las tarifas no facturan por debajo de una o dos unidades. En un envío muy pequeño, el flete sale de ese mínimo y no de los metros cúbicos medidos.

Lo que queda fuera del coste

El punto de equilibrio solo compara dinero. La decisión incluye tres cosas más, y ninguna entra en la tabla:

Tiempo
En LCL, la mercancía se agrupa en un almacén de consolidación a la salida y se desconsolida a la llegada. Las dos operaciones añaden días al tránsito puerta a puerta, y cuántos depende de lo rápido que otras mercancías llenen el contenedor, algo que no está en sus manos.
Manipulación y riesgo
La mercancía en LCL se manipula más y comparte contenedor con la de otros. De ahí vienen el riesgo de daños y el de contaminación: un envío vecino con olor, humedad o una fuga puede afectar al suyo. Un contenedor FCL no se abre.
Los relojes
Con FCL, el contenedor se le entrega y empieza a correr el reloj de la detención (detention). Si no tiene capacidad para vaciarlo enseguida, la ventaja del FCL sobre el papel puede perderse en gastos de espera. En LCL no corre en su contra ningún reloj de este tipo.

Estos factores se pueden medir, pero no van en la misma tabla que el dinero. El método: primero, calcule el punto de equilibrio; después, si la diferencia es pequeña, decida según los tres puntos anteriores. Si la diferencia es grande, la decisión ya está tomada.

Cuando algo sale mal

Se decide con un umbral sacado de internet

Ese umbral salió de la tarifa de otro. Si los gastos locales de LCL o el total FCL que le ofrecen son otros, el punto de equilibrio también cambia. Pedir los dos presupuestos y pasarlos por la calculadora lleva cinco minutos.

Se calcula por volumen una mercancía pesada

Con W/M se factura el mayor. En un envío de 8 m³ que pesa 12 toneladas, la factura LCL sale de 12, no de 8, y el FCL ya resulta más barato.

Se confunde el volumen interior con el útil

El volumen interior del catálogo no descuenta la pérdida de estiba. Si no se tienen en cuenta la disposición de los palés y el embalaje que sobresale, el «cabe en un contenedor» se viene abajo en el muelle de carga y hace falta un segundo contenedor.

Se elige FCL sin planificar la descarga

Si no hay sitio ni hora para vaciar el contenedor cuando llega, corre el reloj de la detención. Ahí se va el margen que había ganado el FCL.

Preguntas frecuentes

¿A partir de cuántos metros cúbicos compensa el FCL?

No hay una cifra única, y aquí no se publica ninguna. El punto de equilibrio depende a la vez de su tarifa LCL, de los gastos locales de LCL por envío y del total FCL por contenedor. La calculadora de arriba toma esos tres datos y muestra dónde se produce el cruce.

Los umbrales fijos que circulan por internet son el resultado de un único cálculo hecho con la tarifa de otro.

¿Cómo se calcula el flete LCL?

Por W/M: se factura el mayor de los dos valores, volumen o peso. En marítimo, la equivalencia habitual es 1 m³ ↔ 1000 kg, pero el divisor y la unidad mínima varían según el transportista; no hay un estándar universal.

¿Qué sale más barato con mercancía pesada y compacta?

Normalmente el FCL, y antes de lo que se espera, porque la factura LCL se calcula con el peso y no con el volumen. La calculadora pasa el peso a toneladas, lo compara con el volumen y toma el mayor. Pruébela con sus propias cifras.

¿Cuánto cabe en un contenedor?

Lo que cuenta es el volumen útil, no el volumen interior del catálogo: lo que queda tras restar la pérdida de estiba, la disposición de los palés y el embalaje que sobresale. El detalle está en palés por contenedor y en medidas de los contenedores.

¿Y si la diferencia es pequeña?

Fíjese en el tiempo, la manipulación y los relojes. El LCL suma días por la consolidación y la desconsolidación, y su mercancía comparte contenedor. Un contenedor FCL no se abre, pero el reloj de la detención corre en su contra.

Fuentes

Esta página no publica tarifas. El cálculo se hace con los dos presupuestos del propio lector; no se da ninguna cifra de flete, de gastos locales ni de umbral. El motivo es editorial: no publicamos tarifas que no podemos verificar, y las tarifas cambian según el transportista y la época.

  1. Los datos estructurales de esta página tienen sus fuentes en las páginas a las que enlaza El volumen interior, la tara y la carga útil figuran en medidas de los contenedores, contrastados con la especificación de equipos que publica la naviera; la pérdida de estiba y la disposición de los palés, en palés por contenedor; el divisor W/M, el umbral del mínimo de percepción y la variación entre transportistas, en CBM, LDM y peso tasable, junto con las tarifas de IATA y de los transportistas.
  2. Tarifas LCL de los transportistas — no se pudieron consultar Durante este trabajo no se pudo acceder a las páginas de tarifas de navieras y consolidadores (protección contra bots, HTTP 403). Por eso aquí no se presenta ningún divisor W/M ni unidad mínima como si fuera una regla universal; la calculadora también le pide esos valores. · intento del 10 de septiembre de 2026

El resultado de la calculadora es orientativo. Solo compara los dos presupuestos que introduzca; no incluye tarifas escalonadas, recargos de temporada, diferencias de divisa ni seguro. La decisión no depende solo del coste: el tiempo, el riesgo de manipulación y el reloj de la detención también pesan. Para un envío concreto, pida a su transitario los dos presupuestos desglosados.

Historial de cambios

  1. Página publicada. Era una de las páginas de la primera fase del plan SEO que nunca se habían escrito; se redactó después de que una auditoría de cobertura confirmara que la regla de decisión FCL/LCL no aparecía en ninguna página existente. La página no publica cifras: el punto de equilibrio se calcula con los dos presupuestos del propio lector. La nota de fuentes deja constancia de que no se pudo acceder a las páginas de tarifas de los transportistas.